El cambio constante de teléfonos
celulares es una actividad realizada a diario y es que el avance tecnológico no
frena su paso, cada vez sale un nuevo móvil o tablet con nuevos ‘gadgets’
(aplicaciones) y comodísimas formas de pago que sin duda es una oferta
irresistible. Pero qué haces con tu viejo móvil?. Ese es el problema, una vez
que caen en desuso, no sabemos qué hacer con ellos. La ‘basura tecnológica’ no
se desecha en un bote ordinario ya que reciclarla no es posible de la forma que
se hace con los otros desechos, al contrario, el proceso es sumamente distinto a
la basura común (desechos orgánicos, plástico, papel, etc) debido a que los
celulares están compuestos de metales pesados (plomo, níquel, mercurio, cadmio,
etc) que al entrar en contacto con el ambiente liberan una fuerte cantidad de
contaminantes afectando al suelo, agua y aire.